sábado, 16 de mayo de 2015

¡ Aúpa !

Propongo estudien un ejemplo del magisterio ejercido por don Bernardo Ferrándiz sobre su alumno preferido -José Moreno Carbonero- a través del análisis de obras de ambos con similar estructura y composición:

BERNARDO FERRÁNDIZ BÁDENES (1835-1885)
"Un recuerdo"
Óleo s/lienzo. Firmado
-fotografía en ByN-
Museo de Cerámica, Valencia

Pintó este autorretrato de cuerpo entero -con ropaje dieciochesco- en 1866. La esquina del cuadro con ancho marco que aparece a la derecha, corresponde a su obra "El tribunal de las aguas de Valencia", en la que venía trabajando desde 1863. Al dorso de la copia fotográfica, perteneciente al álbum del Pintor, de su propia mano anotó en 1869: 《 este juguete fue un pretexto para darle a mi novia los buenos días...》.

El cuadro "Un recuerdo", fue regalo de Ferrándiz a su futuro suegro, el brigadier Juan Terán; permaneció en poder de la familia y posteriores herederos hasta perderse su rastro, encontrándose actualmente en paradero desconocido.
Realmente, la finalidad del 'regalo' era incordiar a su futura suegra -la señora Clark de Terán- obligándola a ver el cuadro colgado en las paredes de su casa, cuando odiaba al joven pintor hasta el punto de negarse a asistir a la boda de la pareja.
                                   
                                         
                                               









                                   
                 BERNARDO FERRÁNDIZ  
                 "Autorretrato"
                 -de la época en que conoció
                 a su novia Carolina Terán-
                 Óleo s/lienzo   43x31 cms.
                 Sin firmar
                 Ayuntamiento de Valencia


En Estados Unidos se halla un boceto previo, que probablemente pintó un año antes, en 1865. Presenta algunas modificaciones con respecto a la obra que conocíamos por la fotografía y, curiosamente al contrario que ésa -que catalogó la Dra. Sauret en su monografía sobre Ferrándiz- sí se vislumbra lo que está escribiendo en la pared.

BERNARDO FERRÁNDIZ
"Caballero en su estudio"
Óleo s/cartón   22x16 cms.
Firmado: B° Ferrandiz   (c.1865)
Galería de Subastas Arnet, New York


Evidentemente el autor mostró alguno de estos cuadros a sus alumnos en Málaga, pues recientemente ha aparecido en el mercado una obra que no deja duda del origen de la inspiración sobre el motivo.

JOSÉ MORENO CARBONERO (1858-1942)
"La ofrenda"
Óleo s/lienzo   47x35 cms.
Firmado: J. Moreno Carbonero. Fechado 1875*
Subastas Saráchaga, Buenos Aires (ARGENTINA)


/La firma, en comparación grafológica, corresponde a las primeras obras del Pintor -sin línea de rúbrica debajo- y en la fecha, el dígito 5 -que aparece agrandado- probablemente esté rectificado y originalmente fuera un 4/

La pincelada, el color -sugerido por Ferrándiz- y la estructura del dibujo, enlazan con "Cortejo ante la verja", del Museo Thyssen-Málaga y que realmente está fechado en 1874 (veáse Capítulo núm. 7: "MORENO CARBONERO niño").

"La ofrenda" estaría entonces pintada con 15 o 16 años, lo que una vez más denota la precocidad de 'Pepito Carbonero', como cariñosamente era llamado en las clases de dibujo y pintura de la Academia.

Aún más temprana, de los primeros meses de 1871, es la obra que -perteneciente al 'legado Moreno Carbonero' (donado a la Real Academia de San Telmo)- se considera la primera expuesta por el niño pintor; lo hizo a instancias del director de la Academia y se exhibió en el Liceo Artístico de la ciudad:

JOSÉ MORENO CARBONERO
"Niños jugando"
Óleo s/tabla   33x38 cms.
Firmado: J'e Moreno / 1871
Museo de Málaga
/En la citada Exposición del Liceo, este cuadro causó sensación entre el público; el precoz alumno de Ferrándiz había retratado en la tabla a sus hermanos Federico, Clara y Manuel.
No obstante, también recibió críticas adversas de algún profesor de la Academia que no veía con buenos ojos el enaltecimiento que don Bernardo hacía del jovencísimo artista/

Es curioso que la predilección del director de la Escuela por Moreno Carbonero, no suscitara envidias ni recelos en el resto del alumnado, probablemente debido al absoluto reconocimiento de sus compañeros a las cualidades innatas del niño pintor y a su personalidad sencilla y nada arrogante.

Esa preferencia la reiteró don Bernardo años más tarde, cuando tras los éxitos profesionales del joven, decidió dejarle un recuerdo, fruto de sus pinceles:






BERNARDO FERRÁNDIZ y BÁDENES
"Retrato de José Moreno Carbonero"
Óleo s/lienzo   53x39 cms.
Dedicado y firmado: / Al laureado artista 
buen ex-discípulo /
B° Ferrandiz 1884
Museo de Málaga (no figura expuesto)
-donación de J. Moreno Carbonero-

/Ferrándiz pintó a su estimado y admirado prosélito con veintiseis años, después de haber obtenido éste dos primeras medallas en las Nacionales de 1881 y 1884, y la ansiada pensión en Roma/.


El agradecimiento de Moreno Carbonero a su primer maestro perduró aún después de la prematura muerte de éste, y a pesar del paso de los años y al éxito y reconocimiento internacional conseguidos, siempre hacía mención a quien fue su máximo referente.






Fotografía de 1917
/La reina María Cristina visita el estudio madrileño del artista para admirar el recién terminado retrato de Trinidad Álvarez -en el ángulo superior derecho puede verse en lugar preeminente el cuadro que regaló don Bernardo al Pintor-/


Y es que en el mundo de la enseñanza es lapidaria la frase:
NO HAY MAYOR SATISFACCIÓN PARA UN BUEN MAESTRO, 
QUE AUPAR A SU MEJOR ALUMNO.



Núm. 37

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