lunes, 18 de mayo de 2015

EXPERTOS EN ARTE

Los mayores errores cometidos por los peritos especializados en el mundo del arte y las antigüedades, tienen lugar por una falsa sobreestimación de los propios conocimientos, en lucha permanente contra la inteligencia del contrario, falsificador o estafador.
Grandes incógnitas por resolver en el apartado de las reliquias religiosas (Sábana de Turín: lienzo de la Resurrección o fraude del medievo) y de la pintura ("La buenaventura": erróneamente adjudicado a Georges de la Tour), entre cientos de ejemplos dónde, igual están en juego la fé de millones de creyentes o millones de dólares/euros de los contribuyentes, satisfechos por administradores del erario público en fallidas o cuando menos, dudosas o sospechosas adquisiciones para museos públicos, que ponen de manifiesto lo difícil que resulta verificar la autenticidad de una obra de arte y mucho más, certificar su falsedad.



"SÁBANA SANTA (Síndone)"
Impresión s/lino   436x113 cms.

Reliquia sagrada:
-El arzobispo de Turín, Cardenal Ballestrero, confirmó oficialmente en octubre de 1988 lo que ya en 1389 denunció el obispo Pierre D'Arcis: la sábana era falsa y había sido creada mediante la técnica de impresión medieval llamada 'luna cornata'-





/A, B, C y D:
manchas 'conflictivas'
-la Química moderna
contra la falsificación
de antigüedades-/





                                                 
                                                   GEORGE de La TOUR
                                                                    (1593-1652)
                                                         "La buenaventura"
                                Óleo s/lienzo   101'9x123'5 cms.
       Firmado y supuestamente pintado sobre 1630
                              Metropolitan Museum, New York

Considerado el mejor cuadro de La Tour:
-Obra adquirida mediante cuantiosa suma en 1960; recientemente se ha puesto en duda su autenticidad por prestigiosos expertos, lo que daría lugar a complejos y arduos procedimientos judiciales de reclamación, cuando algunos de los artífices del presunto engaño, ya han fallecido-
                                                         



                                                                              /Descubriendo
                                                                              al falsificador:
                                                                              'Los secretos
                                                                              de las obras de Arte'
                                                                              -Rose Marie y
                                                                              Rainer Hagen-
                                                                              Edit. TASCHEN, 2010/



Los jueces se ven obligados a depender de los 'peritos judiciales', expertos en determinada materia, para dictar sus autos y resolver los procedimientos. Y al fin, todo dependerá del grado porcentual de certeza que éstos manifiesten, con la supuesta mejor buena fé.

Un licenciado o doctor en Historia del Arte o Historia Antigua, termina sus estudios en las correspondientes facultades universitarias, sabiendo cuanto haya podido acaparar en teoría, pero sus conocimientos empíricos -al contrario que un químico o un ingeniero informático, en sus materias- son prácticamente nulos en cuanto a la autentificación de un cuadro bien falsificado o manipulado, y mucho menos ante una moneda valiosa nacida de un cuño espúreo.

En el siglo XIX los estudios de los pintores famosos, coleccionistas en su mayoría de toda clase de antigüedades -dada la moda imperante en la época-, parecían gabinetes de recibir visitas en vez de talleres de trabajo.

BERNARDO FERRÁNDIZ (1835-1885)
"Coleccionistas en el estudio de Fortuny"
Óleo s/lienzo  115x180 cms.
Firmado y fechado en 1874
Sala Christie's (X-2005), New York
/Había sido expuesto en el Salón de París de 1874 y adquirido por el marchante Barón en 4.000 francos-oro. Muerto Fortuny, su autor quiso recomprarlo al cliente de Barón en 10.000 francos, pero no quisieron vendérselo/.

La afición de coleccionar objetos y la correspondiente técnica para ordenarlos, requiere una predisposición especial de la personalidad, en individuos con un percentil normal-alto de inteligencia, que pueden incurrir en cierta patología si no controlan esa tendencia de su espíritu a acumular los objetos deseados.
La mujer no se distingue del varón en esa modalidad de neurosis leve, aunque hasta hace muy pocos años -debido a su dependencia económica del hombre- no era frecuente ver a señoras en los ambientes del coleccionismo, y mucho menos en su faceta compradora.

DAVID SCOTT EVANS (1847-1898)
"La entendida en pintura"
Firmado y fechado en 1887
Colección particular, USA

Tampoco la etnia o la pertenencia a un determinado credo religioso, significaban la exclusión de una élite, que tan sólo requería disponibilidad financiera para las adquisiciones.

GYULA TORNAY (1861-1928)
"Entendidos en arte"
Firmado y fechado en 1892
Galería Nacional de Budapest (HUNGRÍA)

Múltiples modalidades de objetos coleccionables, propiciaban las correspondientes especialidades:
LA PINTURA, que requería una especial sensibilidad hacia la percepción del color, y un alto desembolso dinerario.

HENRY HERBERT LA THANGUE (1859-1929)
"El experto"
Firmado y fechado en 1887
Museo de Bradford (INGLATERRA)

EL GRABADO, menos gravoso económicamente que la pintura y por tanto, más asequible al gran público.

MARIANO FORTUNY y MARSAL (1838-1874)
"El coleccionista de estampas" -versión I-
Óleo s/lienzo   47x66'3 cms.
Firmado y fechado en 1863
Museum of Fine Arts, Boston (USA)








MARIANO FORTUNY
"El coleccionista de estampas"
 -versión II-
Óleo s/lienzo   52x66'5 cms.
Firmado y fechado en 1866
Museu  Nacional d'Art
de Catalunya, Barcelona









MARIANO FORTUNY
"El coleccionista de estampas"
-versión III-
Óleo s/tabla   53x71 cms.
Firmado y fechado en 1867
Museo Pushkin, Moscú


El pintor y fundador de la Escuela Malagueña -Bernardo Ferrándiz-, amigo íntimo de Fortuny, compartía con éste dos de los mejores marchantes de Europa para la venta de sus cuadros. Uno de ellos, Adolphe Goupil, tenía un socio llamado Agnot, que llegaba a vender en Londres, en la década de 1870, una media de 100 grabados diarios. Creó una cadena de galerías en París, N. York, La Haya, Londres, Bruselas y Berlín, donde se vendían los grabados de las obras originales que le cedían los pintores para su comercialización, obteniendo de aquellas reproducciones aún mayores beneficios que los que ya le reportaban la venta de los cuadros. (Veáse Capítulo Núm. 20 /FERRÁNDIZ antes que MOYNAN/)

PIER CELESTINO GILARDI (1837-1905)
"Coleccionistas de grabados"
Firmado y fechado en 1885
Colección privada, Roma


LA CERÁMICA, apartado muy delicado por lo quebradizo del material.

JOSÉ VILLEGAS CORDERO (1848-1921)
"Las cerámicas del anticuario"
Óleo s/tabla   32x24 cms.
Firmado: Villegas
Sala Ansorena (IV-2012), Madrid

Curiosamente, Fortuny adquirió durante su estancia en Andalucía una vasija nazarí en un altísimo precio, estando rota y que aún así, presidió majestuosa el centro de su estudio (ver cuadro de Bernardo Ferrándiz al comienzo del capítulo).











"Vaso de Fortuny"
Arte nazarí, Siglo XIV
Alto:  117 cms.
/Croquis a tinta fechado en 1871
del jarrón que adquirió en Salar (Granada)
por mil duros de la época -50.000 euros actuales- /.


Un año antes, el pintor de Reus ya había expresado en una de sus magníficas acuarelas, su predilección por la cerámica exótica:

MARIANO FORTUNY y MARSAL
"El jarrón raro"
Acuarela s/papel   33x24'5 cms.
Firmado: Fortuny / 1870
Museum Baltimore, USA


LOUIS CHARLES MOELLER (1855-1930)
"Expertos en cerámica"
Colección particular, New York

No era extraño que el coleccionista derivara en comerciante, convirtiéndose en ANTICUARIO y tocando varias especialidades a la vez, por lo que su nivel de conocimientos no podía ser igual en todas.

JOSÉ VILLEGAS CORDERO
"El anticuario"
Óleo s/lienzo   63x40 cms.
Firmado: Villegas
Colección particular, Barcelona

Otros, más puristas, elegían una parcela exclusiva donde desarrollar una especialidad en concreto.
Es el caso de los NUMISMÁTICOS, mitad coleccionistas y mitad comerciantes, siempre enfrentados al dilema de desenmascarar las falsificaciones, que en el mundo de la moneda -al ser acuñada principalmente en metales preciosos-, vienen dándose desde el siglo VI antes de C., incluso por los propios reyes emisores, para pago a tropas mercenarias o para encubrir devaluaciones.

FRANCISCO SANS CABOT (1834-1881)
"El numismático"
Óleo s/tabla   35x27 cms.
Firmado: Sans
Colección particular, Barcelona
/El autor de este cuadro fue director del Museo del Prado entre 1873 y 1881, y al igual que el que había sido Rey de España -Amadeo I-, un gran aficionado a coleccionar monedas/

AMADEO I (1871-1873)
100 Pesetas de 1871
Ensayadores: SDM  /18-71 en estrellas/
32,258 grs. oro de 900 milésimas. Diámetro 35 mm.
Grabador: Luis Marchionni
Colección 'Rodríguez Freire', Barcelona


El perito o experto en antigüedades, se siente a veces Quijote en la sempiterna lucha contra los molinos de la falsificación o las erróneas atribuciones, sin más defensa que la experiencia, la intuición y una perspicacia detectivesca, que casi le convierte en policía del arte.

Pero, ¿y quién controla a esa policía?



Núm. 39



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