lunes, 24 de agosto de 2015

Pinceles para pintar la Muerte

Todos los grandes pintores españoles han referido en alguna de sus obras el sentido trágico de la vida (excepto Velázquez: "Soldado muerto" de la National Gallery es atribución errónea) y con sus pinceles, se han enfrentado al misterio humano del fin de la existencia desde muy distintas perspectivas, pero en la mayoría de ocasiones amparada en una circunstancia histórica.


GABRIEL ALBERCA (1934-2011)
"Los antiguos amantes de Valardo"
Técnica mixta s/táblex   56x80 cms.
Firmado: Gabriel Alberca / 2007
Sala del Archivo Municipal (III-IV 2007), Málaga
/Perteneciente a la serie de 16 cuadros que su autor tituló "eros/tánatos".
El concejal de cultura del Ayuntamiento malacitano, Dr. Diego Maldonado, propició esta exposición al filo de la primavera del año 2007, y en su presentación pública expresó sencillamente que la muestra significaba 'el alfa y el omega de la existencia humana'./

ESQUELETOS abrazados
-enterramiento, 6000 años atrás-
Yacimiento arqueológico de Valardo, MANTUA (Italia)
/Alberca, inspirado en las noticias de los medios de comunicación, sobre el casual descubrimiento en las afueras de Mantua, durante unas obras que se efectuaban en el barrio de Valardo, de dos esqueletos abrazados pertenecientes al Neolítico, que habían sido enterrados en tan inusual postura, recreó en un cuadro con sobriedad impactante y magistral dibujo, el abrazo último de la desconocida pareja con el que desafiaban a la muerte, la desaparición y el olvido./



Perteneciente a la mejor representación de pintura histórica de Europa, Manuel Domínguez trató el tema de la muerte de Séneca -que ya había sido antes pintado por Rubens y Jacques David- con tal elegancia y maestría, que obtuvo Medalla de Oro en la Exposición Nacional de Madrid de 1871.

MANUEL DOMÍNGUEZ SÁNCHEZ (1840-1906)
"La muerte de Séneca"
Óleo s/lienzo   270x450 cms.
Firmado y fechado: Domínguez / 1871
Museo de Bellas Artes de Jaén (ESPAÑA)
/Retirada esta obra en 1896 del Museo del Prado por imperativos de la moda y depositada en el de Jaén, el cuadro recuerda los frisos clásicos, cuyos detalles nos van relatando el hecho histórico: Séneca, aún habiendo sido preceptor de Nerón, es acusado por éste de traición y condenado a muerte. El filósofo decide entonces suicidarse, lo que intenta cortándose las venas; al no conseguirlo por este método, ruega a sus discípulos le suministren un veneno, que no hace sino prolongar su sufrimiento, siendo finalmente los gases de un brasero los que por asfixia, acabaron con su agonía./



En 1864, Vicens Cots obtuvo una tercera medalla en la Exposición Nacional de ese año con un cuadro de historia, reflejando un episodio de la Edad Media donde los sorprendidos personajes ven interrumpida una comida, ante la sangrienta visión impuesta de una cabeza decapitada:

JUAN VICENS COTS (1830-1886)
"La primera hazaña del Cid"
Óleo s/lienzo   156x215 cms.
Universidad de Barcelona (ESPAÑA)
/También procedente de la colección del Museo del Prado, esta pintura romántica de honda raiz purista, presenta el momento en el que el joven Rodrigo Díaz de Vivar muestra a su padre la cabeza del Conde Lozano, que él mismo ha cortado. El impacto visual hace incorporarse al anciano Diego Laínez, que había sido ofendido por el conde, así como sorprende y asusta al otro comensal y a los criados./



Cansado el Jurado de las Exposiciones Nacionales de Madrid, de las cada vez más impactantes escenas de horror que, con excusas históricas, se venían presentando a concurso, decidió en la de 1881 no conceder ninguna medalla a un magnífico cuadro. Su autor, nada menos que el primer director de la Real Academia de España en Roma -que había sido nombrado con todos los honores ese mismo año- se sintió tan ofendido que, tras el certamen, presentó su dimisión irrevocable al puesto. A este pintor -Casado del Alisal- debemos se editaran las obras de Gustavo Adolfo Bécquer, después de ayudar a la viuda e hijos del poeta en la difícil situación económica en que habían quedado, pues organizó una suscripción popular que sufragara la edición de los manuscritos del más romántico de los poetas, salvándolos de su pérdida y destrucción. Hermanado con Bécquer en el sentido trágico de la vida, se explica el acontecimiento histórico que escogió para su cuadro:

JOSE CASADO del ALISAL (1830-1886)
"La campana de Huesca"
Óleo s/lienzo   356x474 cms.
Firmado y fechado en 1880
Museo de Arte Moderno, Madrid
/Cuenta la leyenda que Ramiro II "El Monje" (1134-1157) rey de Aragón, había sido nombrado contra su voluntad, pues ejercía como obispo de Roda-Barbastro cuando le entronizaron. Una vez hecho rey, un grupo de nobles acaudillados por un arzobispo, desafiaron su poder queriendo destronarlo, por lo que Ramiro ordenó los arrestaran y fueran decapitados uno a uno, colocando sus cabezas en círculo y colgando como badajo en el centro, la del arzobispo instigador, lo que dio en llamarse "La campana de Huesca".
Investigaciones históricas realizadas recientemente sobre crónicas de la época, atestiguan que el verdadero motivo de las ejecuciones ordenadas por el Rey-monje fue que los nobles y el arzobispo habían ordenado asaltar una caravana de musulmanes en tiempo de tregua, para hacerse con el botín./




ANTONIO MUÑOZ DEGRAIN (1843-1924)
"Los amantes de Teruel"
Óleo s/lienzo   330x516 cms.
Firmado y fechado en 1884
Museo del Prado, Madrid
/En este cuadro, pintado con modernidad y equilibrio dentro del academicismo más correcto, Degrain quiso narrar el amor imposible de Isabel Segura y el empobrecido noble Diego de Marsilla, que en el año 1212 le había pedido a su amada le esperara hasta que consiguiera fortuna para poder desposarla. El padre de ella, en ausencia de don Diego, la obligó a casarse con don Rodrigo de Azara y cuando a los cinco años volvió aquél y la encontró casada, le pidió al menos un beso, pero ella se lo negó y él murió.









En los funerales, Isabel se acercó al cadáver y le dio el beso que le había negado en vida, tras de lo cual cayó muerta a su lado.

Juan de Ávalos esculpió en mármol para la posteridad, las figuras de ambos jóvenes cogidos de la mano:

"Mausoleo de los Amantes"
JUAN de ÁVALOS TABORDA (1911-2006)
Conjunto Mudéjar 'San Pedro',
Teruel -ESPAÑA-./




JUAN PRADILLA ORTIZ (1848-1921)
"Doña Juana la Loca"
Óleo s/lienzo   340x500 cms.
Firmado y fechado en 1877
Museo del Prado, Madrid
/Esta obra fue envío de pensionado en Roma del pintor aragonés, obteniendo con ella Medallas de Honor en la Exposición Nacional de 1877 y en la Universal de París de ese mismo año.
Describe a la hija de los Reyes Católicos velando el ataúd con el cadáver de su esposo a campo raso, durante el trayecto que hizo la comitiva fúnebre desde Miraflores a Granada, donde tendría lugar el entierro.
Pradilla fue nombrado Director de la Real Academia de España en Roma, cargo al que renunció para dirigir el Museo del Prado entre 1896 y 1898./




JOSÉ MORENO CARBONERO (1858-1942)
"La conversión del duque de Gandía"
Óleo s/lienzo   315x500 cms.
Firmado y fechado en 1884
Museo del Prado, Madrid
/También envío de segundo año de pensionado en Roma, obtuvo Primera Medalla en la Exposición Nacional de ese año.
Coincidiendo en la fecha en que fue pintado, con el otro cuadro trágico de Muñoz Degrain -"Los amantes de Teruel"-, el joven pintor malagueño escogió como motivo la renuncia al mundo de don Francisco de Borja, tras contemplar el putrefacto cadáver de doña Isabel de Portugal, esposa del Emperador Carlos V, fallecida en 1539. (La singular belleza de la Emperatriz y las circunstancias de su desgraciada muerte han sido descritas en el Capítulo núm. 63: "No lo veo"). El duque de Gandía fue el encargado de trasladar el féretro a Granada -deseo último de la finada- y allí, al ir a entregar el cuerpo ya descompuesto a los monjes para su enterramiento, dijo: "No volveré a servir a señor que se me pueda morir". Ingresó en la Compañía de Jesús, llegando a ser canonizado un siglo después de su muerte, como San Francisco de Borja./




AUGUSTO FERRER-DALMAU NIETO (Barcelona, 1964)
"Rocroi, el último Tercio"
Óleo s/lienzo   100x170 cms.
Firmado y fechado en 2011
Sala de los Tercios, Palacio Real de Valladolid (ESPAÑA)
/Enmarcado en la tradicional pintura trágico-heróica española, este contemporáneo artista catalán, especialista en cuadros militares, describe magistralmente una escena de los temibles "Tercios Españoles", herederos de las legiones romanas, que se servían de la pica y el arcabuz para aplastar brutalmente al enemigo. Su símbolo era la Cruz de Borgoña y su lema: "¡Santiago y cierra España!".
Los Tercios nacieron en el s. XVI bajo Carlos V, a quien se le planteó el dilema de mantener a sangre y fuego los territorios heredados en Milán, Nápoles y Sicilia. Primero lucharon contra los franceses y después contra los turcos, convirtiéndose en una infantería legendaria. Al aplicar la táctica defensiva de la pica, anularon la acción de la caballería pesada enemiga, pues si los jinetes intentaban asaltar a los infantes, se encontraban con un muro infranqueable de picas que derribaban sin esfuerzo a sus monturas. Dieron batalla durante 170 años.
Ferrer-Dalmau pinta sin embargo un hecho trágico: la secuencia última de la batalla de Rocroi (Guerra de los 30 años) que tuvo lugar el 19 de mayo de 1643, cuando vencido el ejército imperial español por las tropas francesas, el último tercio superviviente espera la acometida final de la artillería enemiga./



FERRER-DALMAU entrevistado por PÉREZ-REVERTE:
"Pinto valor y coraje, no ideología"

Este valiente artista, que no tiene complejos en pintar como hacían los maestros del XIX, ni en elegir motivos patrióticos para sus cuadros, saltándose nacionalismos y escogiendo actos heroicos para a través de sus pinceles legarlos a la posteridad, ha recreado en otro lienzo la tragedia casi olvidada que sufrió un infante de la Marina Española a finales del siglo XVIII:
Martín Álvarez Catalán, nacido en 1766, era nieto de un sargento mutilado de la Guerra de Sucesión; embarcado como granadero (cuerpo de élite) en el "San Nicolás de Bari" -navío de 80 cañones- durante la batalla naval del Cabo de San Vicente (14-feb-1797) sufrió las consecuencias de la acción suicida que por salvar al resto de la flota, entre otros 6 navíos, llevó a cabo el "San Nicolás", siendo abordado por el "HMS Captain" del almirante Nelson. En el transcurso del cruento abordaje, Martín Álvarez fiel a la orden recibida de no dejar capturar la bandera, la defendió con su sable acabando incluso con la vida del sargento William Morris que se acercó a arrebatársela, siendo acribillado a tiros por los infantes enemigos.

AUGUSTO FERRER-DALMAU
"Mi bandera"
Óleo s/lienzo   60x40 cms.
Palacio de Capitanía de San Fernando, CÁDIZ (España)
/Nelson, que había estado observando la fiereza con que el español defendió su enseña, ordenó envolvieran su cuerpo en la bandera y fuera arrojado al mar con todos los honores. Cuando fueron a ejecutar la orden, observaron que el joven soldado aún vivía, por lo que fue curado de sus heridas y enviado prisionero a la ciudad portuguesa de Lagos.
Una vez liberado, se le concedió una pensión vitalicia de 4 escudos mensuales por Decreto Real/

CARLOS IV (1788-1808)
4 escudos 1798
13'5 grs. Oro de 875 milésimas. Diámetro: 31 mm.
Ceca de Santiago y marca de ensayadores: D A
Colección particular, Málaga

En palabras de Arturo Pérez-Reverte, miembro de la Real Academia Española, pintores como Ferrer-Dalmau nos hacen comprender a través de sus cuadros, nuestras miserias, nuestras tragedias y nuestra grandeza como Pueblo.


A finales del siglo XIX, otro artista -totalmente vinculado a la Escuela Malagueña de Pintura- se había especializado también en la narrativa historicista, dejándonos bellos y lumínicos cuadros de gestas heroicas, donde la muerte aparece por doquier.
Formado en Málaga y con beca de su Diputación, se trasladó a Roma, donde muy joven llegó a ser Director interino de la Academia Española allí ubicada.
Con cuarenta y cinco años fue nombrado Director de la Escuela de Artes y Oficios de Málaga, puesto que ejerció hasta su jubilación en 1936.
En las Exposiciones Nacionales de 1890 y 1892 obtuvo 'Segunda Medalla', y distinciones honoríficas en la Universal de Chicago de 1893 y en la Internacional de París de 1895.

CÉSAR ÁLVAREZ DUMONT (1866-1945)
"Defensa del púlpito de la Iglesia de San Agustín"
Óleo s/lienzo    448x378 cms.
Firmado: César Alvarez Dumont / 1887
Museo Provincial de Zaragoza
/Convertido el convento agustino del siglo XVII en fuerte militar de Intendencia por efecto de la Desamortización de Mendizábal, fue atacado durante la invasión napoleónica por 50.000 soldados franceses en su segundo intento de tomar Zaragoza. La vulnerabilidad del sitio y la inferioridad numérica de los españoles allí sitiados, convirtió en brutal y desesperada la defensa de la antigua iglesia, al final sembrada de cadáveres de uno y otro bando/

CÉSAR ÁLVAREZ DUMONT
"Episodio del sitio de Zaragoza en 1808"
Óleo s/lienzo firmado y fechado en 1892
Colección Luis Serando, Zaragoza
/Este sitio de la capital aragonesa y el de Gerona, ambos provocados por la política expansionista de Napoleón, fueron inmortalizados también en las letras por Benito Pérez Galdós en sus 'Episodios Nacionales'/




FRANCISCO de GOYA y Lucientes (1746-1828)
"La carga de los mamelucos"  DETALLE
Óleo s/lienzo   266x345 cms.
Pintado en 1814
Museo del Prado, Madrid


FRANCISCO de GOYA
"Los fusilamientos del 3 de mayo"
Óleo s/lienzo   268x347 cms.
Pintado en 1814
Museo del Prado, Madrid

Ambos cuadros fueron encargo del Gobierno de la Regencia al pintor y son dos archiconocidas OBRAS MAESTRAS, para las que sobra todo comentario.



También durante otra Regencia, la de la reina Maria Cristina, fue encargado por el liberal Práxedes Mateo Sagasta, un cuadro que dejara constancia del fusilamiento sin juicio previo, del General José María Torrijos y 48 de sus compañeros, en las playas de Málaga el once de diciembre de 1831.
Gisbert, que había sido director del Prado entre 1868 y 1873, fue el pintor elegido para llevar a cabo este alegato en defensa de la libertad y recreó en un lienzo de grandes dimensiones, la ejecución del grupo -incluyendo al niño de 15 años, grumete del barco donde fueron apresados- por orden del rey Fernando VII, firmada de puño y letra, como un ejemplo más de su autoritarismo absolutista.

ANTONIO GISBERT PÉREZ (1834-1902)
"Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros"
Óleo s/lienzo   390x601 cms.
Firmado y fechado en 1888
Museo del Prado, Madrid
/A Torrijos (1791-1831), capitán general de Valencia, mariscal de campo y ministro de la Guerra durante el Trienio Liberal, lo traicionó el gobernador de Málaga -Vicente González Moreno-, que lo engañó haciéndole embarcar en Gibraltar para apresarle por sorpresa en Fuengirola. Llevado el grupo a Málaga fueron ejecutados en las playas de San Andrés, siendo Torrijos el último en ser fusilado./


MONUMENTO a TORRIJOS y sus Compañeros
Arquitecto: RAFAEL MITJANA y ARDISON
Año 1842
Plaza de la Merced, Málaga


Obelisco funerario a TORRIJOS
DETALLE
-placa de bronce en su base-




Por avatares del destino, sería el creador de la Escuela Malagueña de Pintura, BERNARDO FERRÁNDIZ, quien también hiciera un alegato a la injusticia y a la muerte, después de sufrir en su propia persona el desprecio y el olvido de la sociedad que tanto había alabado sus pinceles:

B. FERRÁNDIZ y BÁDENES (1835-1885)
"A moro muerto, gran lanzada (Postrimerías)"
Óleo s/tabla   25x36 cms.
Firmado: Recuerdo al Emo.Sr./D.J.F.Riaño/B.Ferrándiz/1881
Museo del Prado -depósito en el de Bellas Artes de Málaga-

En el marco, manuscrito:
A MORO MUERTO, GRAN LANZADA.
Rey fiero ayer para tí / Mis leyes dí a respetar /
Y hoy que la muerte está en mí
/ Hasta tú vienes a hollar / El polvo de lo que fuí.

BERNARDO FERRÁNDIZ
"... (Postrimerías)"
-Un ratón corretea entre los huesos del esqueleto de un gato-
TABLA sin marco
/El pintor acababa de ser encarcelado, cesado en su cargo de Director en la Escuela así como en la Academia, y abandonado por todos en el ambiente social y artístico malagueño, aún habiendo obtenido un fallo judicial a su favor./
Este cuadro simbolista, que alude a la "Vanitas" del barroco español, no puede destilar más amargura e ironía ante el destino, de quien fallecería sólo unos años más tarde.


Su fiel amigo y paisano, Muñoz Degrain, quien no le abandonaría en el infortunio, pintó una noche de primavera en el Cementerio de San Miguel de Málaga, otro cuadro simbolista -pero lleno de ternura- y sin embargo, tan cercano también al tema de la muerte:

ANTONIO MUÑOZ DEGRAIN
"El último amigo"
Óleo s/lienzo   102x82 cms.
Firmado: M. Degrain 15 Mrzo 79
Subastas DURÁN (IX de 2011), Madrid.

En esta ocasión, cuando en la venta pública el subastador terminó la descripción de esta obra, en la sala de 'Subastas DURÁN' se produjo un total silencio, no pujando nadie por el lote y declarándose desierto.
Finalizó la subasta y al abandonar la sala, todos los asistentes hacían comentarios sobre "el cuadro que no se había vendido".



Núm. 65

2 comentarios:

  1. Que gran descubrimiento para mi la obra " El último amigo" de Muñoz Degrain? Es espectacular. El instante que ha captado el artista está tan logrado que hace al cuadro aun más especial. La noche estrellada, el cementerio iluminado por la luna, la actitud del perro que busca a su amo, bien podría ser un fotograma de una película. Por cierto, que pasó al final con esta obra? Es digna de estar en el mejor museo. Saludos

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    1. Me alegra coincidir con vuestra sensibilidad hacia esta obra de don Antonio. Es un alegato a la lealtad y fidelidad que -como en otros muchos temas de su amplia producción- volvió a retomar años más tarde, dentro de su temática orientalista: "Torrente de Cedrón. Palestina", un cuadro de formato vertical donde describe un curso de agua a izquierda, bordeando un cementerio árabe que ocupa una colina, y en primer término -sobre la lápida de una gran tumba- el perro con la cabeza agachada; fechado en 1907.
      A mí particularmente, me gusta más el que pintó en el cementerio malagueño, incluso en el color. Respondiendo a vuestra pregunta: este cuadro que cierra el artículo, terminó adquiriéndose en otra subasta celebrada por la misma Sala, meses más tarde.
      Como bien decís, es propia de un museo ó institución cultural, ya que en colección privada en un domicilio, connotaría un punto de tristeza nada apropiado. Por eso no se adjudicó la primera vez.

      Gracias por vuestra intervención.
      Un cordial saludo

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